Mostrando las entradas con la etiqueta Poeta. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Poeta. Mostrar todas las entradas

sábado, 1 de agosto de 2015

Al poeta

Hermano anónimo de tinta
o pluma de aquello que rige
un artista que amores pinta
o expulsa aquello que aflige

Dime cómo has sido llamado
al duro camino que recorremos
dime todo lo que has perdido
buscando tus glorias y sueños

Tu alma al arte es atraída
cual Ulises a su amada Ítaca
La tinta tu sangre derroca
en versos se divide tu vida

No he hallado las palabras
para poder englobar al poeta
si cada palabre trae otras
y otros han de suceder al poeta

Somos como hierro al rojo vivo
nunca completamente moldeados
dulce el escribir por el castigo
de ser eternamente golpeados

Alguna dama, la muerte o ambos
pasado, nuestros dioses y pecados
son quienes nuestra sangre hierven
y ponen la pluma en nuestras manos

Mi tierra es tierra de poetas
abundan el amor y el pecado
la sangre pasional y orgullosa
nos obliga a vivir sin reparo

Sangra poeta otro poema
y no te olvides de cantarlo
que la poesía es del planeta
y es nuestro deber recordarlo

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Estancamiento

He visto indiferente mis días
en remolinos de tierra y cal
sobre arenas movedizas
ingenuo he venido a parar

Pensamientos ahogados
en aguas demasiado calmas
hoy he intentado pescar
sin caña y con las manos

Siento un no sentir infinito
pienso una hoja en blanco
hablo letras sin sentido
intentando cantar sólo grito

Pues mi alma es aventurera
bienestar es mediocridad
colibrí que al quedarse quieto
su corazón ya no latirá

Es la maldición del poeta
sufrir dolor por un verso más
ay de aquel que busque
escribiendo penas, felicidad

He conquistado mis miedos
he buscado las verdades
descubrí que no está vivo
aquel que la muerte evade

Mi mente nublada falla
al buscar versos y rimas
en un corazón complacido
cómodo y lleno de vida

Miel sin veneno no es miel
risa sin llanto no es risa
¿Cómo tener paz en mi ser
sin una guerra que me reviva?

Quizás yo sea egoísta
al cargar piedras ajenas
noble es la causa que sigo
escribir una obra maestra

Si he de vivir maldito lo acepto
si más grande es la recompensa
cambio mi sangre por versos
mi alma por alimentar al poeta

Muchos viven evadiéndose
yo creo y enfrento peleas
no es un camino sencillo
la gloria, mi única meta

viernes, 22 de febrero de 2013

El Poeta y La Muerte


El joven poeta se sienta
en su escritorio cansado
Toma su pluma y la tinta
Acerca un papel gastado

Mas por más que piensa
inspiración le hace falta
Su cansancio lo molesta
Su mente en blanco lo mata

Por un momento duda y mira
sobre su hombro un cajón cerrado
donde La Muerte ha sido capturada
Un ataúd viejo y demacrado

Tiembla aún el joven poeta
no se cree capaz del acto
por más beneficioso que sea
no cree poder llevarlo a cabo

¿Quién tendría el valor de hacerlo?
Liberar a aquellos demonios
y dejar que a uno hagan daño
maldecido por infortunios

Con una palidez fantasmal
el joven se levanta y acerca
al ataúd que contiene el Mal
que contiene las tinieblas

Al fin se decide y lo abre
corre asustado a su asiento
un sudor frío le recorre
se congela su aliento

Del ataúd fluye un sinfín
 de insectos, víboras y ratas
Entre el humo que brota gris
La Muerte, su hoz y mortaja

La Muerte toma y guía la diestra
Dejando donde se posa, llagas
narra al oído del pobre poeta
la muerte y tortura de su amada

La Muerte ríe frenéticamente
el placer de la locura saborea
la zurda apoya sobre la frente
Los pensamientos envenena

Atormentado se arrepiente
mil agujas lo lastiman
es la lengua de La Muerte
llena su cuerpo de espinas

¡Oh, cuánto dolor en este relato!
Lloran sus ojos sangre putrefacta
con ellas se llena el tintero
moja la pluma, fluyen palabras